Desarticulada una banda que introducía drogas y teléfonos en la cárcel de Burgos

Operación «Troppo», con este nombre se ha desarrollado el operativo que ha permitido a la Guardia Civil detener a 6 personas y desarticular el grupo criminal que se encargaba de colar en el centro penitenciario de Burgos drogas y teléfonos móviles.

La operación arranca en marzo de 2020, cuando varios funcionarios de la unidad canina del propio centro penitenciario de Burgos encontraron un envoltorio con hachís y una tarjeta SIM de teléfonía, algo lógicamente prohibido en el interior de la cárcel.

La tarjeta fue dada de alta utilizando el nombre de una mujer, residente en Burgos, usurpando su identidad, algo que suele ser habituales en organizaciones delictivas relacionadas con el narcotráfico.

A partir de aquí, la Guardia Civil realizó vigilancias en los domicilios de las personas que estaban llevando a cabo el presunto delito de tráfico de drogas percibiendo, durante las investigaciones, otros hechos igualmente delictivos.

Una vez detenidos se procedió al registro de las viviendas, donde encontraron el cultivo ilícito de cannabis y se intervinieron numerosos efectos necesarios para dicho cultivo y para su tráfico como una báscula de pesaje, las propias plantas y hasta una caja fuerte con 11.350 euros en su interior.

Allí encontraron también el DNI que había perdido la mujer a cuyo nombre se había dado de alta la tarjeta telefónica.

Los últimos coletazos de la operación llevaron a los agentes a inspeccionar dos locutorios de la capital burgalesa, donde se dieron de alta las líneas telefónicas. En dichas inspecciones se efectuaron un total de 23 denuncias administrativas.

Los detenidos, de entre 21 y 62 años de edad, han sido denunciados como presuntos autores de delitos de organización criminal, atentado contra la salud pública, usurpación de identidad, falsedad documental y cultivo ilícito de Cannabis.