Del Estado de Alarma a medidas variables en función de cada Comunidad Autónoma

Exterior de las Cortes de Castilla y León
Exterior de las Cortes de Castilla y León

Llegará un momento, y no puede quedar mucho, en el que el Estado de Alarma deje paso y devuelva el mando a las comunidades autónomas.

Sin lanzar campanas al vuelo, es evidente que la situación ni fue igual en un principio en cada territorio, ni se está desarrollando igual ni, mucho menos, evolucionará de la misma forma en las próximas semanas.

La dispersión poblacional puede ser un factor clave en todo esto, aunque no el único.

Por ejemplo, la ciudad de Burgos se supo adelantar al resto de las ciudades, no solo de Castilla y León, adelantando medidas como el confinamiento, el cierre de servicios públicos o el precinto de espacios en la calle, 48 horas antes que el resto de España. Y es indudable que ese margen ayudó en los primero días y dibujó una evolución que llevó, incluso, al Presidente de la Junta de Castilla y León a poner Burgos como referencia.

Esto nos lleva a pensar que, en no mucho tiempo, no podrán tomarse las mismas medidas restrictivas en Burgos, por ejemplo, que en Madrid.

No es ni será algo inmediato y la duda es cuánto tiempo se prolongará una situación común, a medida que las Comunidades Autónomas van moviéndose a diferente velocidad con respecto a la gestión de la pandemia.

Sin perder de vista la solidaridad como principio de funcionamiento del Estado, poco a poco, tocará ir haciendo una pequeña transición de vuelta la autonomía de las propias comunidades que sirva, además, como ejemplo para aquellas donde la situación está peor. Un modelo que nos recuerde a todos que, haciendo las cosas bien, los resultados son visibles.