De la Rosa prohibirá circular por medio Burgos siempre, si no se cuenta con vehículos eléctricos, eco o cero emisiones

Coche oficial del alcalde parado sobre un carril bici
Coche oficial del alcalde parado sobre un carril bici

El Equipo de Gobierno de Daniel de la Rosa ha avanzado, este jueves, su plan para la Zona de Bajas Emisiones de la ciudad y, en contra de lo que se anunció en un primer momento, nada tendrá que ver la calidad del aire de Burgos.

Las Zonas de Bajas Emisiones se configuraron con la intención de poder actuar en caso de que los niveles de contaminzación del aire superasen determinados parámetros. En esa situación, entraban en funcionamiento una serie de medidas, de carácter restrictivo o no, para rebajarlos hasta volver a alcanzar los niveles óptimos. Por fortuna, nuestra ciudad nunca ha revasado dichos niveles y es previsible que no los alcanzase, por lo que la obligación de la Zona de Bajas Emisiones no debería pasar de la creación de protocolos y la instalación de cámaras.

Pero De la Rosa ha decidido que las restricciones imperarán siempre, en todo momento, aunque la calidad del aire sea buena. Para ello ha establecido 3 fechas, una para decir que se cumple con la normativa y otras 2 para obligar a los burgaleses a acercase a los concesionarios de coches.

Como la normativa obliga a que las zonas de bajas emisiones estén funcionando desde el 1 de enero de 2023, el alcalde ha decidido que la primera fase de la implantación se va a llamar Zona Cero y estará delimitada por las calles que ya son peatonales. Así, podemos decir que ya la tenemos implantada. Una trampa al solitario tan absurda como el resto de las políticas de movilidad de De la Rosa.

Ya en 2027, por motivos que se desconocen, se ampliará a lo que han denominado Zona Básica. En ese punto, los venículos que no sean eléctricos, eco o cero emisiones, no podrán circular por el anillo compuesto por la calle San Lesmes, la Calle Madrid y el Progreso. En que necesite circular por estas vías, que pase por caja y cambie de coche.

La cosa no acaba ahí. tres años después, en 2030, esta prohibición se extenderá a todo el centro de la ciudad, que debe ser el único sitio de Burgos por donde circulan coches. Así, quedará prohibido circular con coches que no sean eléctricos o con etiquetas cero o eco desde la Avenida de Cantabria hasta la plaza de Castilla, limitando a ambos lados con el Bulevar y la calle San Francisco.

La limitación será durante las 24 horas del día, los 7 días de la semana, los 365 días del año, esté la calidad del aire como esté. Así que vayan pensando en ahorrar, porque para 2030 el que no tenga un vehículo de estas carácteristicas lo va a tener difícil. Para su tranquilidad, el concejal de movilidad, Levi Moreno, que deja la política en mes y medio, ya tiene un coche apto para circular por estas zonas, así que al menos él, mientras redactaba todo esto, estaba más senero.

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