De la Rosa, ¿coordinación entre administraciones o bajada de pantalones?

Firma Vigilancia Positivos PCR Ayuntamiento Junta CYL Daniel de la Rosa Roberto Saiz (Octubre 2020)

El alcalde de Burgos, Daniel de la Rosa, no pierde una sola ocasión para sacar pecho de su buena sintonía con las medidas que impone la Junta de Castilla y León.

Pero, esa buena sintonía ¿a quién protege? Existen ejemplos en ciudades como Valladolid o en comunidades como Madrid, donde sus responsables políticos han salido en defensa de sus ciudadanos ante las restricciones y los recortes de derechos fundamentales que plantean otras administraciones.

En Burgos ya sabemos que eso no va a ocurrir. A Daniel de la Rosa solo le preocupa el coronavirus. Ni los derechos fundamentales, ni la economía, ni tan si quiera el resto de la sanidad, gravemente atacada por una cerrazón administrativa que no ve más allá del COVID-19. El alcalde de Burgos nunca va a salir en defensa de los ciudadanos ante las medidas que se les vaya ocurriendo, en cada momento, a los Igea y Casado de la Junta.

Y lo más triste es que, aún sin saber qué medidas pueden plantearse, De la Rosa ya ha amenazado con convertir en obligatoria cualquier recomendación de la Junta. Todo un cheque en blanco sin horizonte de finalización que nos lleva a preguntarnos de nuevo, donde acaba la buena sintonía y empieza la bajada de pantalones.

En la firma que han escenificado este viernes el propio alcalde con el Delegado Territorial de la Junta, Roberto Alonso, éste ha vuelto a recordar que la Junta no tiene más herramientas para luchar contra el COVID que las restricciones. Junto a la resignación de la incompetencia administrativa de «no sabemos hacer más», de nuevo, ni una sola palabra sobre cómo reflotar la economía o como abrir en lugar de cerrar… Nada. COVID, COVID y más COVID.

Ójala para las próximas navidades, los Reyes Magos le traigan un cinturón al alcalde de Burgos que le permita defender un poco a su ciudad y le sujete los pantalones.

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