De la Rosa admite el uso indebido del coche oficial pero de dimitir nada

El alcalde de Burgos, Daniel de la Rosa admite haber utilizado el coche oficial del Ayuntamiento de Burgos para acudir a Briviesca a un acto de partido.

Aún así, De la Rosa asume que aunque está mal hecho, al menos ahora se puede saber qué se hace mal o bien, porque antes, cuando gobernaba el PP no se sabía. Dicho de otra forma, los mecanismos de control parece que no se imponen para evitar un mal uso de los recursos públicos, sino para que se sepa cómo de mal se usan.

En 2013, el concejal del Partido Popular, Santiago González Braceras tuvo que dimitir tras conocerse que hacía uso del coche oficial del Ayuntamiento de Burgos para cuestiones particulares y, además, destruía los registros de dicho uso.

En 2020, basta con pedir perdón, que es lo que ha hecho este viernes, 16 de octubre, el alcalde de Burgos. ¿Es grave? ¿No lo es? Es, sencillamente un uso indebido del vehículo oficial del Ayuntamiento de Burgos para un fin particular.

El primer edil dice que, de haber ido a su casa a por el coche, acudido al acto en Briviesca, y después haber vuelto a su casa a dejar el coche y acudir de nuevo al Ayuntamiento de Burgos le habría partido la mañana.

Caben otras opciones como no acudir al acto de partido, estacionar su vehículo en la plaza mayor pagando la tarifa que paga cualquier burgalés o llegar tarde a los sitios como cualquier ciudadano que sufre las consecuencias del tráfico y las peatonalizaciones de la ciudad. Lo único que distingue al alcalde de Burgos de cualquier otro ciudadano es que, otros ciudadanos, no pueden usar los recursos públicos para sus fines particulares.

Pero De la Rosa juega una baza importante para seguir en el sillón: el juicio en las urnas. Cabe recordar que el PSOE no dudó, en las pasadas legislaturas, en pedir dimisiones a diestro y siniestro por usos de vehículos y viajes.