Conoce al detalle la denuncia sobre la Torre Panorama

Parcela Residencial Torre Panorama Bulevar (Febrero 2022)

La cooperativa de la Torre Panorama ha elevado, finalmente, una denuncia al juzgado Contencioso-Administrativo pidiendo la nulidad de prácticamente todo lo aprobado por el Consorcio hasta la fecha.

De un tiempo a esta parte, tanto en medios de comunicación como en redes sociales o incluso en conversaciones espontáneas, la Torre Panorama ha sido protagonista de la actualidad. Pero ¿qué es exactamente lo que ha pasado? ¿Qué denuncia la cooperativa?

Los antecedentes de esta parcela, denominada realmente TE09 pero popularmente conocida como la parcela de la Torre Panorama, se remontan a agosto del año 2012, cuando el Consorcio para la Variante del Desvío Ferroviario sienta las bases del contrato para la venta de la parcela, donde se fijó el precio de la misma en 10 millones de euros.

En junio de 2016 el Consorcio acueda un precio diferente, de 5,7 millones de euros más IVA. En 2017 se firma un contrato para desarrollar la parcela mendiante una cooperativa de viviendas.

Se constituye, pues, la Cooperativa de Viviendas de Torre Panorama y arrancan las tareas de comercialización sumando cooperativistas. La tramitación de la licencia se desarrolla entre 2018 y 2019, y es en marzo de ese mismo año cuando el Proyecto Básico recibe luz verde de los técnicos municipales.

La Cooperativa empieza, entonces, la redacción del Proyecto de Ejecución y demás trámites encaminados a la construcción del edificio.

El Consorcio cita a la Cooperativa el 17 de agosto de 2020 para formalizar la escritura. Pero la cooperativa no puede acudir al acto. La situación derivada de la pandemia ralentizó las gestiones de financiación y ésta aún no estaba cerrada con las entidades bancarias.

Pero el COVID solo parece servir de excusa cuando los retrasos son políticos, puesto que tan solo 4 días después, el Consorcio acuerda volver a poner a la venta la parcela.

En este momento, la Cooperativa se esfuerza por hacer entender al Consorcio que tiene todo atado: el edificio estaba comercializado, se había cerrado la incorporación de un hotel al inmueble (cumpliendo así los compromisos de uso terciario que exigía el Plan General de Ordenación Urbana) y aunque la financiación no estaba aún cerrada, los directivos de la entidad bancaria le hicieron saber al alcalde, Daniel de la Rosa, que vehían muy factible la operación. Esto se lo transmitieron tanto a él, en su condición de presidente del Consorcio, como al resto de los miembros del mismo en una reunión el 23 de octubre de 2020.

En lo que a documentación se refiera, nada más se conoce hasta que 4 meses después, en enero de 2021, el Consocio adjudica a PECSA la parcela. De hecho, la demanda subraya en este punto la actuación «fuera del régimen jurídico de enajenación de bienes patrimoniales de las Administraciones Públicas» la actuación del Consorcio.

Pero resulta llamativo que la adjudicación a PECSA se hace a condición de «aprobar un estudio de detalle» por parte del Ayuntamiento para «reodenar la edificabilidad de la parcela» por lo menos 6 meses antes de que se firme la escritura. Quedando así acretitado que, fuera cual fuera la oferta presentada por la constructura madrileña, no se ajustaba a lo que dicta el planeamiento urbanístico de la ciudad para esa zona.

Entre otras cuestiones, PECSA planteaba levantar 9 alturas, frente a las 22 que marca el Plan General de Ordenación Urbana y que la Cooperativa Torre Panorama se comprometía a levantar.

Es cierto que la oferta presentada por PECSA era mayor, en lo económico, pero con menor construcción y con el compromiso de modificar el PGOU para destinar más espacio a vivienda que a uso terciario, el beneficio de la mercantil se multiplicaba. En total, se ganal 1.874 metros cuadrados en el uso residencial.

2022 arranca con la modificación del Plan General de Ordenación Urbana por parte del Equipo de Gobierno, aceptando así la petición del Consorcio y el acuerdo de adjudicación de la parcela. Esto se hace ante las críticas de distintos Grupo Municipales que perciben esta operación más como un pelotazo que otra cosa. Sobre todo por los antecedentes.

La demanda entregada al juzgado número 2 de Burgos define la operación como «urbanismo a la carta para favorecer los intereses de la mercantil PECSA».

Esta maniobra supone que, sin moverse del sillón, la parcela tenga un valor de 768.340 más que en el momento de su compra.

Y con la mesa preparada, entra en juego la inmobiliaria San Pablo, que es quien se encarga ahora de comercializar la venta de los pisos, ahora denominados «Torre Zenit», con las 22 alturas previstas inicialmente pero con la suculenta tajada de 1.874 metros más para dediciar a viviendas.

Una operación de lo más extraño que no habría hecho ninguna falta de aceptarse el proyecto de Torre Panorama, pues en éste se respetaban los usos ya marcados en el Plan General.

Ahora la pelota está en el juzgado y además de lo expuesto, el Consorcio podría tener que justificar su funcionamiento, alejado de las directrices de la Administración Pública y la falta de documentación, al menos en este caso.

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