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Con el sobrecoste del HUBU en 1 año se podría haber construido 1 ambulatorio y contratado más de 900 profesionales

Reunion Plataformas Sanidad Publica

En los últimos diez años, la sanidad de Castilla y León ha ido recortando su presupuesto hasta dejar por el camino la friolera de 2.900 millones de euros. Una cantidad que suena aún más escandalosa si tenemos en cuenta que el presupuesto anual que dedica la Junta para la sanidad de toda la región en un solo año suele rondar los 3.400 millones euros.

Tanto el año 2021 como el 2022, este presupuesto se ha incrementado considerablemente, ascendiendo, en el borrador del próximo año, a los 4.396 millones euros. Pero se trata de un presupuesto inflado por el COVID, los refuerzos y los materiales necesarios.

Tal astronómica cifra podría haberse empleado en inversiones, como nuevos ambulatorios, hospitales o mejora en la tecnología de nuestros centros sanitarios.

Por supuesto, en materia de personal, nuestra sanidad podría haber incorporado más de 2.600 nuevos profesionales cada año. Y aún así, aún quedaría margen para invertir en salud pública.

Es decir, que la situación que atraviesa nuestra sanidad, con sus listas de espera, su falta de profesionales o la infrautilización de centros sanitarios encuentra en estos recortes, si no toda, gran parte de la culpa.

Centrándonos en nuestra provincia, aquí tenemos otra particularidad. Al dinero que la sanidad pública ha ido perdiendo, presupuesto tras presupuesto, hay que sumarte el que hemos puesto de más en favor de las empresas concesionarias del Hospital Universitario.

Así, aunque el pago previsto para el HUBU era de casi 40 millones de euros al año (39,7 millones), en 2018 se alcanzó la cifra anual de 81,93 millones, es decir, más del doble.

Eso arroja un sobre coste de 42 millones de euros en un solo año. Con ese dinero podríamos haber construido ya el Centro de Salud de García Lorca destinando unos 6 millones de euros y contratado a más de 900 profesionales de distintos ámbitos sanitarios por un importe cercano a los 32 millones de euros, según las retribuciones medias (datos de 2017).

Quedaría aún dinero para invertir en farmacia, prevención y promoción de la salud.

Y esto, teniendo en cuenta el sobrecoste del año 2018, porque año a año este precio se ha visto incrementado en distintas cuantías.

Las plataformas regionales en favor de la Sanidad Pública han puesto sobre la mesa la situación económica que atraviesa nuestra región. Tras la reunión celebrada este mes de noviembre, ha quedado evidenciada la reducción constante en los presupuestos regionales destinados al ámbito sanitario.

Una reducción que esconde, de fondo, la situación en la que se encuentran nuestra sanidad.

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