Comisiones Obreras denuncia el mal estado del Servicio Público de Empleo de Castilla y León

Comisiones Obreras Sindicatos Sede CCOO (Junio 2023)

El sindicato Comisiones Obreras (CCOO) ha denunciado el mediocre estado en el que se encuentran los servicos que ofrece el Servicio Público de Empleo de Castilla y León y culpan de todo a su consejero, Mariano Veganzones.

Desde el órgano sindical, han querido constatar la mala situación en la que está sumido desde hace varios meses los servicios y programas que ofrece este organismo, activo desde 2023. Es más, desde Comisiones Obreras afirman que ahora mismo «no se está contando con ellos para los programas que se proponen desde este órgano, limitando su participación y obviándoles para convocatorias». Además, reiteran que tampoco existen comisiones de trabajo, por lo que muchos de los datos y la información que almacenan la desconocen.

Acusan al Consejero de Industria, Empleo y Comercio, Mario Veganzones, que desde que entró en funciones todo ha sido un caos, pues él el que ha asumido todo el poder y gestión del Servicio Público de Empleo de Castilla y León (SEPE), quedándose con los cargos de consejero, viceconsejero y gerente. Desde su posición, la Secretaria de Empleo y Migraciones de CCOO en Castilla y León, Nieves Granados, constata que lo único que está haciendo «es hacer desaparecer los programas de sindicatos y otras agrupaciones empresariales». De esta manera, programas como el de la ayuda a la inmigración para su inserción laboral ha desaparecido y han sido mandados a los servicios generales de empleo del país.

Por ejemplo, el programa dirigido a la orientación de empleo mostró buenos datos en 2022, cuando atendió a 3.353 personas de las cuales más de 600 personas pudieron ser colocadas. Sin embargo, de los datos de 2023 no se sabe nada porque no se los están comunicando. En total, han sido 26 programas los que se han eliminado este último año, entre los que se encuentran varios vinculados al empleo, a la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres y a la prevención de riesgos laborales.

La situación de la oficinas de empleo en la provincia burgalesa es bastante mala, especialmente debido a la tasa de temporabilidad y a los puestos vacantes sin ocupar, con índices del 40% y 33% respectivamente. Sin ir más lejos, en la capital burgalesa existen 3 oficinas (Capiscol, Calzadas e Infantas) en las que trabajan 30 personas en las que cerca del 40% son temporales. Pero la realidad en los grandes municipios de la provincia es aún peor. En Miranda de Ebro solo trabajan 6 personas, de las cuales una lleva de bajo un año y no se la sustituye porque, desde la conserjería, se excusan en la reforma laboral. En Aranda de Duero hay 7 puestos ocupados con un 60% de temporabilidad. Localidades como Salas de los Infantes (1 trabajador), Briviesca (2 trabajadores) o Villarcayo (2 trasbajadores) se encuentran en una situación crítica, ya que si surge cualquier tipo de imprevisto, los habitantes se tendrían que desplazar hasta la caputal para ser atendidos, ya que no se crean contratos de sustitución.

Por último, manifiestan que la problemática con la relación de los puestos de trabajo es palpable y no se está haciendo nada por solucionarlo, puesto que 46 trabajadores en oficinas de empleo para toda la provincia es un dato irrisorio. La tesitura es similar en otros órganos de empleo de Castilla y León, como la Gerencia Provincial donde de los 43 puestos previstos solo están ocupados 27; y el Centro de Formación Ocupacional, que lo describen como «virtualmente cerrado e inoperativo».

Desde el sindicato reclaman que la situación exige un cambio que en otras comunidades ya se ha dado o se está dando a pesar de tener la misma reforma laboral, pretexto en el que se apoyan desde la consejería para no poner remedio al problema.

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