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Cáritas ha prestado apoyo a 201 internos en 2019

«Volver a empezar». Este es el nombre del proyecto de voluntariado que desarrolla Cáritas Diocesana de Burgos en el Centro Penitenciario para prestar apoyo y acompañar a los internos para mejorar su realidad humana y ayudarles en su proceso de reinserción en la sociedad. En 2019 esta iniciativa prestó apoyo a 201 internos de la cárcel de Burgos a través de los diferentes programas.

El técnico responsable del proyecto, David Alonso, ha señalado que 179 de estos internos participaron en la primera fase del proyecto, «Liberarte», a través de talleres socioeducativos que ayudan a la persona a recomponer su realidad humana y a crear nuevos lazos y relaciones con la sociedad. Los voluntarios de Cáritas acompañan al interno, y le ofrecen ayuda para crear nuevas redes sociales que les permitan después tener acceso a un trabajo, a una vivienda, e iniciar relaciones con otros grupos sociales fuera de la cárcel.

El delegado de Pastoral Penitenciaria, Fermín González, ha señalado que esta es la labor más difícil, porque «reconstruir a la persona» y crear nuevas redes sociales que les acompañen y sostengan es una tarea muy complicada.

Esta iniciativa también presta ayudas económicas a los internos sin recursos dentro de la cárcel. Así el año pasado 54 internos hicieron uso de estas ayudas.

Durante la fase de permisos, se pone en marcha el proyecto «Amanecer», en el que los voluntarios prestan ayuda a los internos para introducirse de nuevo en la realidad social. El año pasado se gestionaron 15 permisos penitenciarios en la vivienda que Cáritas tiene cedida para este proyecto. También se organizaron 6 salidas terapéuticas a lo largo del año, en las que participaron 47 internos.

Por último, la fase de «Libertad» presta acompañamiento en la salida de la cárcel, ofreciendo un espacio en Cáritas además de un aval hasta que normalicen su situación tras reinsertarse en la sociedad. 26 personas fueron acompañadas el pasado año una vez que salieron de la cárcel.

Además desarrollan otros proyectos con los internos como recorrer los últimos kilómetros del Camino de Santiago, una iniciativa referente a nivel europeo, o la realización de tareas de voluntariado, ejerciendo el derecho de los internos al artículo 117 para salir de la cárcel un día por semana. También han participado en el proyecto UBU radio, con la grabación de un podcast en el que cuentan sus experiencias y reflexiones dentro de la cárcel.

Desde la Pastoral Penitenciaria hacen un llamamiento a las instituciones para que aumenten los recursos técnicos y de personal en la cárcel burgalesa, y mejoren los procesos de restauración de la persona y de inserción social para que los internos se incorporen de la mejor manera posible a la sociedad. Además reclaman más alternativas reales a la cárcel, como multas económicos, arrestos domiciliarios o trabajos comunitarios, para no sobrepoblar las cárceles.

El proyecto «Volver a empezar» contó con 2019 con un presupuesto de 19.985 euros, para cubrir los gastos de personal, actividades, ayudas económicas y el mantenimiento de la casa de acogida de San Esteban. Cáritas Diocesanas aportó con fondos propios 8.985 euros.

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