Burgos supera las 20.400 donaciones de sangre en 2019

Donantes Sangre

Concluido el año 2019, el Centro de Hemoterapia de Castilla y León realiza un balance del número de donaciones realizadas en la Comunidad y en cada provincia. Así, Burgos se convierte en la segunda provincia a la cabeza en número de donaciones, con 20.438, solo por detrás de Valladolid, con 26.678.

Esta cifra supone además una buena noticia en nuestra provincia, porque aumenta el número de donaciones con respecto al año pasado. En 2018 se consiguió recolectar 19.950 donaciones, y al cierre de 2019 esta cifra se incrementa en Burgos hasta las 20.438, lo que supone que 488 personas más realizaron en este último año una donación.

Así en la provincia burgalesa volvemos a alcanzar cifras récord similares a las del año 2017, cuando se llegó a las 20.313 extracciones, con una media de 57,23 bolsas por cada mil habitantes, cuando la media nacional se sitúa en las 36 y la de la Comunidad en 42 bolsas de sangre por mil habitantes. También pasaron a formar parte de esta familia solidaria 1.443 nuevos donantes. También pasaron a formar parte de esta familia solidaria 1.443 nuevos donantes. Con estas cifras Burgos sigue siendo un referente en el número de donaciones.

A nivel de Comunidad, los castellanos y leoneses realizaron el año pasado un total de 105.690 donaciones de sangre, cifra que supone un incremento del 1,26 % con respecto al mismo periodo del año anterior, en el que se contabilizaron 104.373 colectas, según el balance aportado por el Centro Regional de Hemoterapia y Hemodonación (Chemcyl).

De la cifra global de donaciones, 34.152 provienen de los puntos fijos establecidos a lo largo de toda la Comunidad, otras 64.919 de las colectas que organizan tanto el Chemcyl como las hermandades de donantes de sangre de la Comunidad, mientras que el resto corresponden a donación de hemoderivados.

La sangre donada se somete a un complejo proceso de separación en tres componentes principales, que son los glóbulos rojos, las plaquetas y el plasma, pues cada uno tiene unas características concretas y sirve para tratar distintos tipos de enfermedades.

Los glóbulos rojos se utilizan sobre todo en operaciones, trasplantes, anemias o hemorragias, mientras que las plaquetas se van a transfundir a enfermos de cáncer y leucemia, prevención y tratamiento de hemorragias o déficit en plaquetas.

Por su parte, el plasma se puede utilizar directamente en transfusión o destinarlo a extraer unas proteínas que se usan para el tratamiento de diversas enfermedades como la hemofilia, hemorragias, quemaduras, enfermedades del riñón, prevención de la enfermedad hemolítica del recién nacido o tratamiento de déficits inmunitarios, entre otros.