Burgos, Soria y Zamora pagan los platos rotos de los malos datos COVID de Valladolid

Rueda de prensa Mañueco Igea y Casado

La decisión de la Junta de Castilla y León huele a centralismo que tira para atrás.
Por más que se esfuercen los responsables de la Junta, la medida anunciada este lunes por el ejecutivo que preside Alfonso Fernández Mañueco y dirige Francisco Igea, solo responde al aumento de casos de manera preocupante en Valladolid, con una incidencia elevada en la ciudad del Pisuerga.

Soria tiene una incidencia acumulada a 7 días de 187 casos por cada 100.000 habitantes. Zamora cuenta con una incidencia de 177 y Burgos de 173. Datos muy alejados, pero mucho, de incidencias como la de Valladolid, con 300 o de la media de la comunidad, situada en 285 casos por cada 100.000 habitantes.

Cuando Burgos vivió datos negativos, siempre según la ratio aceptada por la Junta de Castilla y León, no se nos permitió aliviar las medidas hasta que no cumpliéramos 14 días por debajo de los 400 casos. Era imperativo cumplir cada uno de esos días.

Mucho van a tener que esforzarse nuestros políticos en pucela para hacernos creer a burgaleses, sorianos o zamoranos que estamos ante la prevención y no la envidia. Porque todo esto suena a lo que ya las redes sociales empiezan a denunciar: como hay que cerrar en Valladolid se cierra todo y punto.