Burgos se une a la lucha por los derechos humanos

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«Los derechos humanos son para ser cumplidos». Este es el lema de la movilización celebrada este domingo con motivo del aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, por las Naciones Unidas, hace 69 años. Varias decenas de burgaleses se han acercado hasta la Plaza del Cid para continuar luchando por todas esas personas que sufren violaciones de derechos humanos en todos los rincones del planeta.

El objetivo de la movilización, dar a conocer la historia de mujeres, hombres, niños y niñas que han sido encarceladas, detenidas o desaparecidas injustamente, viendo vulnerados sus derechos. Durante la concentración, organizada por Amnistía internacional y la Red Alternativa de Grupos, se ha leído un manifiesto en el que se ha hecho hincapié en en tres casos que desde la organización ven necesario dar a conocer.El primero es el caso de Sakris Kupila, un estudiante finlandés de 21 años, que nunca se ha identificado como mujer. Sin embargo, debe soportar a diario un trato discriminatorio porque sus documentos de identidad dicen que es mujer, género que le fue asignado al nacer. En Finlandia, para obtener la reasignación legal de género es necesario tener un “trastorno mental” diagnosticado y someterse a esterilización. Sakris se opone a ese trato humillante y, a pesar de que su activismo a favor de los derechos de las personas transgénero le han supuesto amenazas y una manifiesta hostilidad, continúa reclamando que se reforme la legislación.

También quieren poner de manifiesto el movimiento indígena MILPAH. Para el pueblo indígena lenca de Honduras, la tierra es su vida, pero grandes intereses hidroeléctricos, mineros y de otra índole pretenden explotar ese territorio. El Movimiento Indígena Lenca Independiente de La Paz (MILPAH) encabeza la lucha contra ellos. Sus miembros se enfrentan a campañas de difamación, amenazas de muerte y agresiones físicas para proteger su entorno y, sin embargo, sus agresores rara vez comparecen ante la justicia.

Además, en el manifiesto también ha expresado su apoyo a todos aquellos defensores de derechos humanos perseguidos en Turquía. En estos momentos, 11 personas que han dedicado su vida a defender los derechos humanos de periodistas, activistas y otras voces disidentes en Turquía están en situación de peligro. Entre ellos se encuentran la directora de Amnistía Internacional Turquía, İdil Eser, y su presidente, Taner Kılıç, que lleva cinco meses en prisión. Todos están siendo juzgados por delitos relacionados con “terrorismo”, un cargo absurdo, y pueden recibir condenas de hasta 15 años de prisión.

También han recordado de forma especial a las personas refugiadas, y pedirán a los gobiernos europeos que cumplan con sus obligaciones de acuerdo con el derecho internacional humanitario.

El año pasado, la presión ejercida desde todos los rincones del planeta logró mejorar la situación de las personas por las que se movilizaban. Este año esperan conseguir que las autoridades de Finlandia, Honduras y Turquía atiendan a sus demandas.

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