Burgos se queda por segundo año sin Curpillos

Procesión Curpillos Las Huelgas

La ciudad de Burgos no celebrará, por segundo año consecutivo, su fiesta más personal, el Curpillos. El entorno del Real Monasterio de Las Huelgas debería lucir ya a esta hora engalanado para recibir este viernes a autoridades civiles, militares, políticas y sociales de la provincia en una fiesta particular y única.

El tañido de las campanas cada año anuncia la celebración más tradicional, aquella que exhibe el pendón de la batalla de Las Navas de Tolosa y procesiona por el entorno medieval pero también vislumbra la fiesta que está por llegar de la mano de las peñas burgalesas.

Y es que la celebración del Curpillos ya no puede entenderse sin la evolución de su emblemática jira, que con el paso de los años se ha convertido en todo un acontecimiento dentro y fuera de Burgos.

El parque del Parral concentra cada año a miles de burgaleses en torno a las tapas de chorizo y morcilla y los espectáculos más tradicionales, como los bailes folclóricos de María Ángeles Saiz, se dan la mano con las propuestas de la programación de turno.

Sin embargo, esa imagen tampoco se verá ese viernes en el parque porque la celebración del Curpillos está suspendida por la pandemia del Covid. Por segundo año consecutivo la celebración no podrá ser pero las ganas de que llegue se mantendrán vivas un año más. Mientras tanto, la Policía vigilará el barrio de Huelgas para que a nadie se le olvide que aún estamos en pandemia.