Burgos no necesita suelo residencial ni a corto ni a medio plazo

Daniel Garabito (Junio 2021)

Burgos no ha desarrollado ningún espacio de suelo residencial en el año 2020. Así lo acredita el informe anual realizado por la Gerencia de Fomento en relación al urbanismo de la ciudad, al que obliga la Junta de Castilla y León a aquellos ayuntamientos que cuentan con Plan General de Ordenación Urbana.

Algo que no sorprende ni al concejal de fomento, Daniel Garabito, ni al actual Ayuntamiento ni a la corporación municipal de hace dos legislaturas, cuando muchos de los concejales de entonces no entendían la expansión prevista en el PGOU teniendo en cuenta el crecimiento demográfico de la ciudad.

Burgos no ha crecido, urbanísticamente hablando, ni tampoco demográficamente. Algo que, según señala Garabito, es casi un aspecto positivo si se tiene en cuenta que ciudades cercanas, como León, han visto reducida su demografía. Sin más ciudadanos, la ciudad no se expande hacia afuera y el trabajo que se ha desarrollado en los últimos meses se ha limitado a desarrollas otro tipo de espacios en el entramado urbano.

Donde sí se aprecia una necesidad a medio plazo es en el suelo industrial. Aquí es donde puede estar, a juicio de edil de fomento, la explicación de que la población burgalesa se mantenga. Poco a poco se va agotando el suelo industrial y en el medio plazo va a ser necesario poner en marcha más suelo.

A mayores, Garabito lanza una reflexión para el futuro, y es que el nuevo suelo residencial que se genere parta de premisas de desarrollo más pequeñas, puesto que a día de hoy a cualquier promotor le cuesta arrancar desarrollos, por ejemplo, de 2000 viviendas.