Ayala asegura cada vez hay menos alcohol en los botellones, pero el Ayuntamiento sigue promoviendo su consumo

Ayuntamiento de Burgos

La alcaldesa de Burgos, Critina Ayala, ha asegurado, este martes, que en los últimos meses, la Policía Local está detectando botellones en los que no se consume alcohol.

Ha incidido la alcaldesa en que los agentes se encuentran con grupos de jóvenes reunidos a la intemperie consumiendo «refrescos».

Llama proderosísimamente la atención este dato lanzado por la alcaldesa. Y es que, sin ánimo de poner en duda los datos de la Policía Local, es curioso que el Ayuntamiento sepa que los jóvenes están dejando de consumir alcohol y haya montado, hace un mes, una fiesta dirigida a jovenes, algunos menores de edad, donde se servía alcohol.

Porque, si el dato que ha lanzado este martes la alcaldesa es cierto, nada, absolutamente nada, motiva que el Ayuntamiento organice una fiesta sin alcohol.

Y a partir de aquí, el resto de las actuaciones en las que el Ayuntamiento contraviene la Ley de Drogodependencias de la Junta caen por su propio peso, no ya por la norma, que sería más que suficiente, sino por coherencia.

Si los jóvenes cada vez consumen menos alcohol en los botellones, siempre según la alcaldesa, ¿porqué el Ayuntamiento promueve la creación de una bebida navideña con alcohol? ¿Porqué sigue vendiéndose alcohol en el Centro de Creación Musical? Da la sensación de que el Ayuntamiento no quiere que se pierda el consumo de bebidas alcohólicas cuando, sus propios datos, hablan de un menor interés de los jóvenes por las bebidas alcohólicas.

De hecho, aunque a la alcaldesa le parezca que el término «hipócrita» es un insulto, no encontramos otra definición para un Ayuntamiento que desea que el ocio sea cada vez más saludable, mirando solo las decisiones que se han tomado en festejos y en juventud en el último mes. Sin ir más lejos, el Ayuntamiento de Burgos ha programado una actividad para jóvenes en el Centro de Creación Musical esta misma semana, donde se permitirá la venta de bebidas alcohólicas.

La alcaldesa felicita a los jóvenes cuyo ocio no pasa por consumir alcohol. Sin embargo, es necesario subrayar la presión real de una sociedad contra quienes no consumen alcohol. Presión que se incrementa a determinadas edades, donde la personalidad se forma y se busca encajar. Si la administración pública se suma a esa presión, ofertando bebidas alcohólicas o preparando fiestas donde se venden este tipo de bebidas, la felicitación de la alcaldesa puede acabar cayendo en saco roto.

OTRAS NOTICIAS