Alguien tendrá que dar voz a los afectados de La Vuelta ante un Ayuntamiento y una Iglesia vendidos a las fotos

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Mientras cientos de aficionados al deporte disfrutan, y tienen todo el derecho del mundo, de La Vuelta a España a su paso por Burgos, otros tantos ciudadanos están sufriendo sus consecuencias que, sean o no por unos días, no dejan de ser injustas e injustificadas.

Por supuesto, este artículo va dirigido a dar voz a todos esos ciudadanos que en las últimas horas se han sentido de segunda frente a la empresa UNIPUBLIC, sin más pretensión de quejar constancia. Y no hay más pretensión porque tenemos un alcalde en la ciudad que está encantado de escuchar a los poderosos y poco le importan los problemas de los ciudadanos, sean estos muchos o pocos.

Lo cierto es que los cortes sufridos en todo el recorrido de La Vuelta este sábado han afectado a los peatones. Parece lógicas algunas molestias en el tráfico (lo son porque nadie plantea cortar solo grandes avenidas donde se permita, en tráfico en doble sentido por los carriles contrarios), pero lo de los peatones no era de recibo y menos cuando Burgos está inmersa en una ola de calor. Lo que ha permitido este sábado Daniel de la Rosa utilizando a la Policía Local para ello, es poner en riesgo la salud de una buena parte de los burgaleses al no permitir cruzar los por recorridos de La Vuelta desde primera hora de la mañana, esto es, horas antes de que empezase la prueba.

Una de las cuestiones que han recogido muchos burgaleses en redes sociales es el hecho de que UNIPUBLIC haya picado las baldosas de la ciudad para poner cartelitos publicitarios. Recordemos que la empresa ya recibió dinero de los burgaleses para montar su eventos. Éste gana otros tantos pingües beneficios colocando publicidad a lo largo del recorrido. La publicidad se coloca en la ciudad y debiera ser ésta la que lo ganase, pero al margen de esto, lo que no solo no es correcto sino que además puede no ser legal es que se agujereen las calles para un par de horas.

No es el único daño que ha sufrido la ciudad. Los grandes camiones de La Vuelta han entrado por el paseo del Espolón rompiendo, a su paso, ramas de los árboles.

Interesante es, también, la opinión de varios negocios del centro de la ciudad, alertados por algunos uniformados que para llegar a abrir sus establecimientos, o corren antes de que empiece la prueba o tendrán que esperar a que se acabe. Lo cierto es que da lo mismo, porque el efecto es que durante todo ese tiempo, ningún cliente podrá llegar ya que buena parte del centro de la ciudad está sitiada. Es decir, para que unos hagan negocio otros tienen que dejar de hacerlo. Es un suma y sigue sin sentido.

Mención a parte se merecen los «esfuerzos» del Equipo de Gobierno por contentar a UNIPUBLIC con más dinero de los burgaleses, porque el que ya habíamos puesto parece insuficiente. Hace unos días, el concejal de Vías Públicas, Miguel Balbás anunciaba las calles que se arreglarían con la campaña de asfaltado. ¡Qué ingenuos fuimos pensando que se arreglaban para mejorar las calles que usan los burgaleses! Entre las mejoras estaban la Plaza del Rey o la Glorieta de Félix Rodríguez de la Fuente, hoy asfaltadas pero sin pintar. Son, casualmente, zonas por las que transita La Vuelta.

Existen más ejemplos, muchos más, pero da igual. Tras estas líneas surgirán los amigos de frases del tipo «el caso es quejarse por todo», «nunca lloverá a gusto de todos», «total, es algo puntual», «tampoco es para tanto», «pero la promoción que hacen de la ciudad…» Salvo la última frase, cuya certeza de promoción no está demostrada en cuanto a resultados (¿Quién ve una ciudad en La Vuelta y reserva para hacer una visita?) las demás son frases huecas que no utilizan argumentos para desacreditar las quejas. Pero, sobre todo, son frases de quienes no sufren estos problemas y cuando sufren otros utilizan otra gran fase, «hombre, es que eso no es lo mismo». ¿Saben cuál es la diferencia? Que le afecte o no a una persona la imposición de otra.