140.000 voces claman por la atención presencial en los centros de salud

La hermana de la burgalesa Sonia Sáiz-Maza, fallecida este pasado verano por un cáncer sin diagnosticar como consecuencia de las decisiones de Francisco Igea y Verónica Casado, ha entregado este jueves 140.000 firmas pidiendo a esos mismos responsables la reapertura de la atención presencial en los Centros de la Salud.

Se culmina así la recogida de firmas que inició Lydia, su hermana, con el objetivo principal de evitar que haya «más Sonias» en un contexto en el que parece que solo importa en Coronavirus y deja de lado el resto de las graves patologías sanitarias que afectan a la población.

Tal y como se está demostrando, y coincidiendo con la conclusión de muchos expertos, los confinamientos, los recortes de derechos y los protocolos de esta índole, desembocan en una bajada en los diagnósticos de enfermedades que son graves, cuando no mortales.

Lamentablemente, en la Junta de Castilla y León tenemos políticos ásperos, hechos a desoír las peticiones de sus jefes, los ciudadanos, y la propia consejera de Sanidad, Verónica Casado, ya adelantó en su visita a Burgos que por un oído le entraría y por otro le saldría el hecho de que 140.000 personas estén rogando que se reabra la atención presencial en los centros de salud.