Un Rector que da un ejemplo tan pésimo debería coger la puerta y marcharse

Es del todo inaceptable la postura que ha tomado el rector de la Universidad de Burgos, Manuel Pérez Mateos, y su Vicerrectora de Estudiantes, Verónica Calderon, con respecto a las fiestas universitarias.
Querían quitarse de encima un problema y hacerlo sin mover un dedo y lo que han conseguido es revelarse como unos auténticos irresponsables como gestores de una institución académica.

Con esta, son tres las fiestas que se han celebrado en la Universidad de Burgos sin autorización del Ayuntamiento. Solo esto es ya un síntoma evidente del respeto que el equipo del rector tiene por el cumplimiento de la legislación. No es solo que el Ayuntamiento no las haya autorizado, es que la Universidad no se ha dignado ni a solicitar el permiso.

¿Tienen seguro? ¿Cumplen con la normativa en cuestión emergencia? ¿Quién ha evacuado el informe en cuanto a la seguridad? ¿Han solicitado licencia para la instalación de una barra para dispensar bebidas? La Ley de Espectáculos de la Junta de Castilla y León (Ley 7/2006 de 2 de octubre) regula este tipo de actividades y es el Ayuntamiento el órgano encargado de dar el visto bueno a todos los requisitos exigidos. Sin embargo, para Pérez Mateos y su equipo, todo esto no vale de nada porque, da la sensación, que de puertas adentro ellos son la ley.

Es lamentable que una universidad que imparte, entre sus muros, las carreras de Derecho y todas las relacionadas con Económicas, desprecie de una forma tan descarada las leyes y los requisitos exigibles a toda actividad económica. Este es el ejemplo que da la universidad bajo la batuta de un rector que debería coger la puerta y marcharse, solo o en compañía de la señora Calderón. Y no solo por ningunear la normativa exigible sino por permitir e incluso insinuar institucionalizar unas fiestas en las que el recinto universitario se convierte en un botellódromo. Por sí, dentro los asistentes que pagan su entrada, pueden acceder con bebidas de todo tiempo siempre cuando no introduzcan botellas de vidrio.

No es excusa que la organización esté a cargo de terceros ya que, por el mero hecho de albergar la actividad, la UBU se convierte en responsable subsidiario. Más aún cuando no solo consiente, sino que además autoriza la celebración de la misma.

Menudo ejemplo académico el de este Rector y su opaca gestión universitaria.

5 Comentarios

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here