Más de 40 establecimientos de Burgos incumplen la Ley de Ruidos desde hace años

El Ayuntamiento de Burgos ha dicho basta ya a los incumplimientos de la Ley de Ruidos que más de 40 establecimientos de hostelería han protagonizado de manera sistemática durante los últimos años. El Consistorio ha ordenando el precinto de sus equipos de megafonía, que eran utilizados de manera absolutamente ilegal y alcanzando en muchos casos el doble del nivel acústico autorizado.

Conviene recordar que según la normativa vigente, los establecimientos catalogados como bares, cafeterías y similares, son considerados establecimientos no musicales, y por ello el precinto ordenado en modo alguno debería afectar al ejercicio de su actividad. Otra cosa sucede si su funcionamiento lo era en la ilegalidad.

Dicho de otro modo, entiende la normativa que para tomar un café, comer un pincho o disfrutar de un buen menú, no resulta necesaria la existencia de unos elevados niveles de megafonía, que sin embargo si resulta esenciales en las actividades desarrolladas por pubs y discotecas. La actividad y finalidad de los primeros, es manifiestamente distinta a la de los segundos, siendo los niveles musicales un elemento básico que caracteriza esta distinción.

Los hosteleros afectados se quejan de la actuación municipal destacando que la normativa es obsoleta, pero sin embargo la Ley de Espectáculos de Castilla y León es del año 2006 y la Ley del Ruido de Castilla y León es del año 2009. Son por tanto normas jóvenes con menos de 15 años de vigencia y debidamente actualizadas, por lo que en este sentido nada puede alegarse por los incumplidores.

Por otra parte, estos hosteleros quieren olvidar que sus negocios disponen de la licencia para una actividad que ellos mismos solicitaron y que, si lo que buscaban era desarrollar otra actividad diferente a la de bar o cafetería, lo que debieron solicitar en su momento fue otro tipo de licencia que diera cobertura a sus intereses siendo que, lo que no es posible, por ilegal, es pedir licencia para una actividad y pretender desarrollar otra distinta. Esta argucia, no acredita sino un modo de actuar que se denomina como «en fraude de Ley» y por ello, el Ayuntamiento ha decidido ponerle fin.

Han sido las continuas quejas vecinales por los ruidos lo que ha hecho que el Ayuntamiento haya declarado como Zonas Saturadas de Ruido distintas áreas de la ciudad, como las Llanas o La Flora o las Calles San Juan y La Puebla, rechazando otorgar cualquier nueva licencia dentro de las mismas para ubicar bares musicales. Esta prohibición es la que algunos de los afectados han pretendido burlar,  utilizando de manera continuada y desde hace varios años,  unos niveles acústicos prohibidos burlando la normativa existente y poniendo el grito en el cielo cuando por la Administración sencillamente se les ha reconducido a lo legalmente establecido.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here