La sanidad, paciente crítico en los meses de verano

Los datos de sobre la lista de espera diagnóstica y quirúrgica en los hospitales de nuestra provincia continúan evidenciando el grave problema que vive la sanidad pública y la Atención Primaria en la región. Una situación que se agraba en los meses de verano.

Y es que a fecha de julio de este año, en la provincia burgalesa hay 45.365 personas en lista de espera, que equivale a un 12,85 por ciento de la población. A esto hay que sumar las personas que están a la espera de diagnóstico, a falta de alguna prueba, como una ecografía, TAC, o resonancia, elevando la cifra a 6.684 pacientes, es decir, un 1,8 por ciento. A esto hay que sumar el tiempo de espera media que se sitúa en nuestra provincia en los 177 días.

Solo en el Hospital Universitario de Burgos (HUBU), según los últimos datos publicados por el Sacyl hay 51 pacientes con prioridad 1, es decir, casos en los que no se admite una demora superior a los 30 días, en lista de espera. Además hay 195 personas con consultas clínicas de prioridad 2, y 2.586 en prioridad 3, es decir, en el caso de pacientes cuya patología permite la demora del tratamiento en más de 180 días. En total son 2.832 pacientes en lista de espera, con una demora media de 74 días. Si bien estos datos aumentaron hasta los 4.800 pacientes, incluyendo a los pacientes sin fecha o con la cita pospuesta.

A estas cifras hay que sumar los pacientes en espera en el Hospital Santos Reyes de Aranda de Duero, con 419 pacientes, o el Santiago Apostol de Miranda de Ebro, 648 pacientes.

En el caso de Castilla y León, 47.370 pacientes continúan a la espera de pruebas diganósticas en nuestra provincia, lo que se traduce en un 2 por ciento de la población. De estos datos también se desprende que el 7,6 por ciento, es decir, un total de 179.014 castellanos y leoneses están esperando una consulta. Y en lo que se refiere a la lista de espera quirúrgica, un 1,3 por ciento de la población está a la cola, es decir, algo más de 31.000 pacientes.

Los procuradores del Grupo Parlamentario Socialista ya denunciaron esta situación hace unas semanas, advirtiendo del claro deterioro de la sanidad pública en nuestra provincia y en la Comunidad, debido sobre todo a una falta de planificación de las plantillas en los meses de verano.

A esta situación se suman los cierres de determinados consultorios locales y servicios de urgencias durante estos meses estivales, por la falta de profesionales médicos y de enfermería para cubrir las vacaciones o las bajas del personal. El último caso le hemos vivido en la capital burgalesa, con el Servicio de Urgencias de Atención Primaria (SUAP) de Gamonal, que durante el mes de agosto solo está atendido por dos enfermeras que tienen que solicitar el diagnóstico de los pacientes a los facultativos del centro de salud de San Agustín, vía telefónica.

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