La Morcilla de Burgos distinguida como Indicación Geográfica Protegida

La Morcilla de Burgos fue distinguida en el mes de septiembre de 2018 como producto con Identificación Geográfica Protegida (IGP). Así en Castilla y León actualmente hay 68 figuras con este reconocimiento.

Este producto tan característico de la provincia burgalesa llevaba más de 20 años luchando por esta distinción que otorga a los productos la diferenciación de calidad por poseer un origen geográfico determinado, y una cualidad única que le aporta reputación y reconocimiento.

La cebolla, la manteca o sebo, el arroz, la sangre y la sal son los ingredientes principales de la morcilla burgalesa, que luego se adereza en función de la zona en la que se produzca. El empleo de la cebolla horcal, tradicional de la zona, es la seña de identidad de la morcilla, que la diferencia con respecto a las elaboradas en otras zonas de España.

La Morcilla de Burgos se eleabora en la totalidad de la provincia, aunque su producción está vinculada tradicionalmente a las comarcas del Pisuerga, Arlanza, y valles del Arlanzón y Duero.

El reconocimiento como Identificación Geográfica Protegida ha permitido en este año de andadura que se mejore la calidad del sector, diferenciando a los productos que sí que cumplen con los requisitos de calidad. En Burgos en la actualidad hay 6 industrias productoras y que lucen la etiqueta IGP en sus morcillas.

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