La cercanía entre el público y la sardina provocó una situación tensa en la clausura del carnaval

La quema de la sardina, que pone el punto y final a las tímidas celebraciones del carnaval burgalés, estuvo a punto de convertirse en un disgusto al explotar en lugar de prenderse.

Tal y como se puede observar en las imágenes, en el momento de prender la sardina se produce una explosión que, debido a la cercanía de la valla, provoca el susto inicial del público.

La distancia de la valla es, precisamente, la que genera esta situación. A diferencia de otros años, donde las distancias eran mayores, la organización colocó al público muy cerca de la sardina. Entre los petardos y el material del que está hecha, la combustión de la sardina suele ser muy rápida y no es extraño que, precisamente por los propios petardos, se produzcan pequeñas explosiones que expulsen trozos de porexpán.

En el vídeo que acompaña a esta noticia se puede observar la diferencia entre el entierro de la sardina del año pasado y de este, donde las distancias son significativamente mayores.

Aún así, quizás la distancia del pasado año sea aún insuficiente al tratarse de un espectáculo, en el que la organización debiera de informar, además, al público de los riesgos y de unas ciertas medidas de precaución.

1 Comentario

  1. Se os olvida comentar que no explotó a causa de los petardos, sino de la cantidad de gasolina que rociaron por encima de la sardina. Por cierto, ¿significativamente mayor distancia de seguridad el año pasado? yo creo que es apenas unos centímetros.

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