El Pleno evidencia la mala gestión de Antón en la Comisión de Quejas y Reclamaciones

El Pleno del Ayuntamiento de Burgos ha evidenciado una vez más la mala gestión del concejal de participación Ciudadana, Jose Antonio Antón, dentro de la Comisión de Quejas y Reclamaciones. El primer punto del orden del día era aprobar el Informe Anual de esta Comisión Especial de Sugerencias y Reclamaciones, un estudio que refleja que se ha incrementado en un 22 por ciento el número de quejas de los burgaleses con respecto a 2017. Este punto ha sido aprovechado por los grupos de la oposición para recordar al equipo de Gobierno, su nefasta gestión en determinados servicios, que acumulan un total de 2.523 quejas.

El más crítico ha sido el concejal del Grupo Municipal de Ciudadanos, Jesús Ortego, que ha llevado a la sesión plenaria una reclamación de un usuario de autobuses municipales, que manifestaba que un conductor dejó tirado a su hijo en una parada por llevar un bocadillo. Este es solo un ejemplo porque el servicio de autobuses registró un total de 418 quejas en el último año.

Por su parte la concejal socialista, María del Mar Arnáiz, ha lamentado el aumento del 62 por ciento de las quejas desde el inicio de la legislatura, con Javier Lacalle al frente, lo que confirma un «deterioro de los servicios municipales» y ha propuesto la posibilidad de valorar el grado de satisfacción de las respuestas del Ayuntamiento a estas quejas, que en muchas ocasiones incumple el plazo de contestación, y no ofrece respuestas satisfactorias. Por su parte el concejal de Imagina, Marco Antonio Manjón ha propuesto crear una figura del defensor de personas ante la falta de respuesta de muchas incidencias.

Antes estas criticas el concejal responsable del área, José Antonio Antón, no ha hecho mas que apuntar «que es normal que la gente se queje» y que las reclamaciones y quejas son pocas en comparación con el numero total de usuarios de los servicios municipales, sin prestar atención al fondo de estas incidencias, un hartazgo de la ciudadanía con determinados servicios públicos. A pesar de las críticas, finalmente este informe se ha aprobado.

En otro orden de cosas, el Pleno del Ayuntamiento de Burgos ha aprobado definitivamente el estudio de detalle para la creación de un colegio público de educación infantil y primaria en Villimar. También se ha aprobado la modificación puntual del Plan General de Ordenación Urbana en la parcela de la calle Vitoria con la plaza Dos de Mayo, para la construcción de una residencia para mayores. Con esta modificación el promotor deberá abonar al Consistorio burgalés un importe de 10.937 euros por la cesión del 10 por ciento para el incremento del aprovechamiento de este terreno.

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