De la Rosa suprime la comida oficial del Curpillos y elimina los escoltas del Alcalde

Ayuntamiento de Burgos

El alcalde de Burgos, Daniel de la Rosa, no deja de dar muestras que su propósito es estar con la gente, conocer sus problemas, buscar soluciones a ellos y compartir también los buenos momentos.

El inicio de su mandato ha estado cargado de simbolismo. El primer gesto del nuevo alcalde fue compartir con la gente congregada en la plaza Mayor su recién estrenada investidura y hacerlo cantando el Himno a Burgos. Un momento en el que el regidor municipal aprovechó para interesarse, como ya había hecho días antes como portavoz del Grupo Municipal del PSOE, por los despidos de los trabajadores de la nueva UTE adjudicataria del contrato de mantenimiento de parques y jardines, detrás de la que por cierto se encuentra Michel Méndez Pozo.

Los gestos de Daniel de la Rosa continuaron en sus primeras horas en la Alcaldía desde donde, como prometió durante la campaña electoral, fijó como primera visita oficial de su mandato el poblado chabolista de ‘El Encuentro’, un enclave en el que anunció que el nuevo equipo de Gobierno trabará desde el primer momento para lograr que desaparezca lo que ha definido como «la vergüenza de Burgos».

Pero los gestos del alcalde no se quedan ahí. Consciente de que la celebración del Curpillos será su puesta de largo, De la Rosa no esconde su pasión por las tradiciones locales y, en este caso, por la famosa jira del Parral.

Por ese motivo, ha adoptado la decisión de suprimir la comida oficial que habitualmente se desarrollaba en la residencia universitaria próxima al emblemático parque con la corporación municipal y la Corte de Honor de las fiestas para compartir ese momento con las peñas.

La intención del nuevo alcalde es recorrer, acompañado de concejales y reinas, los puestos de todas las peñas y degustar sus pinchos. Una manera, dice Daniel de la Rosa, de estar con los protagonistas de la jira y apoyar y reconocer el trabajo de las peñas en la ciudad.

Además, Daniel de la Rosa ha dado orden este miércoles al intendente de la Policía Local de prescindir del servicio de escoltas, porque «en pleno siglo XXI, «no se necesitan».

El regidor municipal ha agradecido el trabajo de los cuatro policías locales que actualmente prestaban este servicio, y que lo venían haciendo desde hace más de veintidós años, así como a aquellos que lo han realizado esta labor anteriormente “demostrando una extraordinaria lealtad con la institución y una exquisita profesionalidad”.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here