Atapuerca completa su sendero botánico

Sendero de Atapuerca

Un punto de reflexión completa el sendero botánico que recorre el borde de la Trinchera del Ferrocarril de los yacimientos de la sierra de Atapuerca. Situado en la cantera habilitada en 2017, invita al visitante a meditar sobre el pasado y el presente de la especie humana y a proyectar nuestro futuro como individuos que disponen de la posibilidad del control de su evolución.

Esta actuación se enmarca en el convenio de colaboración firmado en 2016 por la Fundación Caja de Burgos, la Obra Social “la Caixa” y la Fundación Atapuerca para realizar actuaciones en el sendero botánico, cuyo resultado final ha sido presentado esta mañana. Este espacio de reflexión contiene una mesa interpretativa con un sencillo texto que invita a observar con atención unas ilustraciones, realizadas por Suso Cubeiro, que determinan momentos de interés en la historia de la humanidad.

El recorrido comienza con Excalibur, el famoso bifaz neolítico, y continúa con una hoz primitiva que indica la trasformación de las sociedades de nómadas y recolectores a sedentarios y agricultores. Una máquina de tren de vapor como la que se empleaba en el ferrocarril minero que circulaba por la trinchera donde se encuentran los yacimientos simboliza la Revolución Industrial del siglo XIX. Y, por último, un teléfono móvil sitúa al visitante en el tiempo presente, en el que las comunicaciones y el intercambio de información han dado origen a un mundo global que cambia a una velocidad nunca imaginada por ningún ser humano.

Además del citado punto de reflexión, se ha acondicionado el acceso al antiguo camino de La Roza, que discurre por la ladera superior de la Trinchera, con la intención de crear una red de pequeños ATA Senderos temáticos relacionados con la vida silvestre actual y pasada, de manera que propicie una aproximación a la ecología de la sierra y el entorno de los yacimientos.

Los trabajos han permitido acondicionar unos 1.500 metros de sendero, en los que también se ha abierto una senda para sortear el camino con servicio de vehículos, se han instalado tres mesas interpretativas y cinco atriles, se ha llevado a cabo una señalización con balizas de dirección y de algunas especies de plantas leñosas de interés y se han construido tramos de escalera para facilitar la subidas y bajadas.

Asimismo, se ha instalado una mesa interpretativa sobre El Viejo Roble, ejemplar de quejigo de unos 400 años que constituye un símbolo de los yacimientos y su entorno. La conservación de este ejemplar es impulsada por el Ayuntamiento de Ibeas de Juarros y la Asociación Cultural Amigos del Hombre de Ibeas/Atapuerca (ACAHIA).

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